Porque las ideas hay que exponerlas

Bienvenidos a un buen rincón, ese rincón de bar antiguo, de tabernero de tirantes, un rincón de arte,... nuestro rincón.



viernes, 1 de abril de 2011

SEÑORA PRIMAVERA


Hoy empieza la primavera, HOY, ni mañana, ni pasado, HOY. Y abre un fin de semana que ha empezado con un jueves de 30 grados. Solo queda decir: “¡ Oleeeeee!”


Hoy, la PRIMAVERA me ha llamado y me ha dicho : “ ¡Venga Maestro animate!, abre la ventana chikillo, abrela, si ya no te queda na pa volver a Sevilla”.

Yo, que no me atrevo ni a mirarla a esos ojos de plata QUE QUITAN EL SENTIO le digo: “ Es que usted entenderá, que por aquí el sol se ve distinto”.

         Y ella me replica con dulzura: “Que cara más dura tienes maestro, ¿qué pasa?, que te gusta más como salgo por detrás de la maestranza, ¿no?” y yo le sonrío. Que le voy hacer , si me sale la sonrisa sola.

         Y le DIGO: “¡Pues no lo sabe usted ya!. Si es que necesito el solecito de puerta de madera nueva, en la carpintería, con cerveza de caña, y necesito el olor a puerta de madera añeja, del central, y necesito perderme, irme pa sevilla y perderme, perderme por los jardínes, perderme por la Catedral, perderme por Triana , perderme. Porque hoy ha salido usted por primera vez, y llegará un día en el que la tutee, porque disfrutaré tanto de usted, de su temperatura y de su ambiente, que la tuteare, y en ese momento el usted lo dejaré para los: “Disculpe me deja usted pasa si es tan amable.” El día oportuno de bulla en semana santa, por supuesto.

          Hoy empieza la primavera, y para colmo, viene con la sorpresa muy tarde, demasiado tarde, todos los años me va dando caramelitos, y al final me da el regalo, pero es que este año viene el regalo taaaaaan tarde, tan tan tan tarde, que parece interminable el tiempo de espera.

          Desde hoy ya empezaré a escuchar eso de :” ¡Joe!, con lo bien que se está en la calle, en Sevilla, en el Salvador, de cervecitas, y yo aquí liao ( o liada, si es el caso de estudiantes, opositoras, personas que vivan de despeña perros parriba,… entre otros u otras). Desde hoy, si cabe, las semanas se me harán más largas esperando que llegue el bendito fin de semana de Primavera.

          Y ahora, los que me conocéis, diréis: “ Venga Maestro, di la verdad, la Señora Primavera te gusta, te gusta mucho, pero a ti lo que te gusta de verdad, es lo que te gusta.” , y yo os miraré, y os sonreiré, porque no me queda otra. Cuando lleváis razón, la lleváis.

          Si, Señores, yo me muero de pena, y me da la pena por no poder ir a los dos mil ensayos de las hermandades, y por no poder ver los cultos, y por no pasearme por sierpes para poder saborear cada día un olor a incienso distinto, y me muero de pena, por no poder ir de besamanos, y los viernes, con más pena todavía, respeto ( aunque parezca mentira ), la puñetera ley de 110, porque quiero llegar y disfrutar, disfrutar, de los disfrutes de verdad, como se disfrutan las cosas cuando se saben apreciar.

Disfrutarlas de forma que yo le diga:

         ” Señora! ……, Primavera!......, cójase de mi brazo que nos vamos. Venga miarma, que cuando pase Semana Santa te llevo a la feria, que en alguna caseta que otra podremos entra y ya que estamos nos echamos unos finos y roneamos unos bailes, y con tu temperatura y tus olores, me ayudas a liga un poquito que Sevilla está llena de gitanas guapas y a Mí las morenas me vuelven loco, BUENO, y las rubias también. Y te llevo a los toros, y si quieres, a la corrida de Resurrección, para no esperar tanto; y como seguro que es usted de las JARTIBLES, llamo a un compadre mío, que es de los de “Soy Sevillano, tengo más suerte que nadie…”, y nos vamos pal Rocío.”

         “!Venga Señora, Venga¡. Ahora que me has animao no me digas que no, que ya tengo abierta puertas, ventanas y balcones.”

            Pero si estoy escuchando voces desde el otro lao de la pantalla: “ Que entre la primavera, que entre, que entre, entre usted Señora, que cuando vaya saliendo la iremos tuteando, que ya mirará usted hacia atrás y nos dirá: “!Ojú Maestros, Osú Maestras, que me gusta Sevilla, como quiero Andalucía!.”

        “MIARMA, PUES NO TE VA A GUSTAR, SI AQUÍ LA SEMANA SANTA LA LLEVAMOS HASTA EN LA CERVEZA.” “ES QUE TE TIENE QUE GUSTA.”

miércoles, 9 de marzo de 2011

HERMANO COSTALERO. Desde el corazón del MAESTRO ALONSO


                         Hoy es Miércoles de Ceniza, empieza la cuaresma, tiempo de preparación para lo que será la Semana Grande del Cristiano, porque Tú, Señor, te hiciste hombre para morir por cada uno de nosotros, para morir por mí. Y que privilegio el mío que en esos días en los que recorrerás las calles de mi ciudad recordando el gran Amor que Tú nos tienes yo iré detrás de ti, Señor, bajo las trabajaderas del Palio de tu Madre, de nuestra Madre.

                         Este año, Señor, en mi corazón hay un deseo que quiero expresarte, sabes que no soy de letras, ni de palabras, y perdona si en algún momento es escaso mi vocabulario, pero, bajo las trabajaderas del Palio de tu Madre, cada chicotá que dé, cada gota de sudor que quede impregnada en mi costal, y cada lágrima que se me escape quiero que sepas que es para darte las gracias. Quiero darte las gracias Señor, por darme el privilegio de ser costalero, y sobre todo, quiero darte las gracias Señor por haber podido trabajar bajo el Palio de Tu Santísima Madre tantos años, codo con codo, con mi hermano costalero.

                         Dicen que el oficio del costal es un oficio que no se estudia en las escuelas ni se aprende en los libros, sino que se hereda, de padres a hijos, y de hermano costalero a hermano costalero, y así es como lo heredé yo, Señor, de mi hermano costalero. Él fue el que me enseño a hacerme la ropa antes de cada ensayo, el que me enseño a trabajar y a andar bajo las trabajaderas, el que en esos momento en el que flaqueaban mis fuerzas y creía que no podía terminar la chicotá me aliviaba la carga y me ayudaba a terminarla, él fue el que me enseño el sentir de un costalero.

                             Como bien sabrás, Señor, mi hermano costalero llevaba el zanco derecho del Palio de la Virgen de las Tristezas, y mi trabajo era el de fijador suyo. A menudo, sobre todo este año pasado, bromeaba diciéndome que él se retiraría pronto, y que me había estado enseñando para que cuando eso pasará, yo llevará el zanco de su tan querida Virgen de las Tristezas, y que no me preocupará que él estaría por fuera ayudándome. Que irónica es la vida Señor, que Tú antes que empezará esta Cuaresma, antes que volviéramos a colocarnos la ropa de trabajo, has querido llevarte a mi hermano costalero para que sea Tú costalero en el Cielo.

                        Por eso Señor, aparte de darte las gracias por haber heredado de él este gran oficio de costalero, quiero pedirte que el Lunes Santo le dejes bajar a echarme una mano, que me ayude en cada revirá, que cuando flaqueen mis fuerzas siga estando ahí para terminar la chicotá..

                        Y a ti, Juanma, mi Hermano Costalero, quería aprovechar para decirte que tu costal no se va a llenar de polvo, que el Lunes Santo seguirá sirviendo para pasear a tu tan querida Virgen de las tristezas de Vera Cruz, y que el zanco lo seguimos llevando los dos, y este año, cuando Luis diga “al cielo con ella”, toda la cuadrilla que tanto te echa de menos levantará a la Señora, como tu la llamabas, al cielo de verdad, porque tu estás ahí para ayudarnos.

Empieza la Cuaresma para nosotros, pero mi hermano costalero ya vive el Domingo de Resurrección.

miércoles, 2 de marzo de 2011

TENGO UN TORERO EN LA FAMILIA, con nombre de mujer.



Con permiso de los taurinos auténticos, de esos que van andando por Sevilla como si tuvieran un miura delante, dando los pasos uno delante de otro, y sabiendo que la palabra torera es de mala calidad. Yo tengo un torero en la familia pero es una MUJER, y una mujer con todas sus letras.


¿De quién hablo y a qué se debe?

Nació el día 26 de mayo de 1987, en la Puebla de Cazalla y se llama María del Rosario, como los nombres de Andaluza antigua, y tengo el honor de ser su hermano. ¿Por qué estos honores ahora? ¿Y por qué a ella? (Sabiendo, como sabéis, que tengo debilidad por todas mis hermanas). Pues la pregunta se resuelve rápido.

En el año 2005 salió a la plaza de toros de la Universidad de Sevilla, para torear a un toro de los de Miura, de pitones afilaos, y de cara grande llamado Derecho, de la ganadería de las Licenciaturas de echarle horas, trabajo y estudio. Le dieron sitio en este cartel porque ya venía de hacer buenas faenas en otras plazas como , IES Castillo de Luna, con MATRÍCULA DE HONOR y selectividad, con una MEDIA CASI PERFECTA.

Dado que se llevó trofeos en ambas plazas, se le abrió el camino de la vida por la Universidad de Sevilla.

Esta Faena ha durado 5 años, 5 años de esfuerzo, de intensas horas de estudio, de peleas con sus hermanos, de vida familiar, de convivencia en pisos de estudiantes, de amistades que se han hecho, y sobre todo, y lo más importante, de UN GRANDÍSIMO ESFUERZO, que ha sido RECONOCIDO. Este reconocimiento le vino primero con el premio al MEJOR EXPEDIENTE ACADÉMICO DE LA LICENCIATURA DE DERECHO EN SU PROMOCIÓN (2005-2010), reconocimiento que ganó debido a una faena grande, de las de la plaza en pie, de las de la banda sin parar de tocar, de las de un presidente al que le faltan pañuelos para dar reconocimiento a la faena, con más de 10 MATRÍCULAS DE HONOR y una media muy superior al nueve, es decir, oreja y rabo a los 5 toros, uno por año, todos toreaos por ella, despacito y a compás.

Este cartel no tenía competidores a la altura para acompañarla.

Y después de esto, ¿ Qué?

Pues como siempre, después de esto, viene SE-VI-LLA, y te abre las puertas del templo de los dioses, una puerta solo apta para toreros de MATRÍCULA DE HONOR, una puerta que solo recibe a los grandes, Curro romero, Morante, el Juli, Ignacio Sánchez Mejías, Belmonte, Chicuelo … , una plaza que mantiene la pureza, que sigue siendo la del amarillo albero, la que huele a manzanilla y a capote de torero, un templo del que solo los grandes entraron por esas puertas como toreros, y salieron por ella como Doctores del toreo.

María del Rosario Sánchez Valle, no ha entrado para hacerse, sino para CONFIRMARSE, diciendo a boca llena, “A MI YA NO ME HACE FALTA MADRID, YO ME CONFIRMO EN SEVILLA”, una tierra que siempre cuida a sus hijos, y que le da a cada uno lo que merece. Por eso, y porque ella se lo ha ganado con una faena de las que se recordarán en la memoria de los tiempos, le ha sido concedido el premio de la REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE SEVILLA, y sí, señores, me emociono, porque es lo más cerca que voy a estar de salir por la puerta grande de Sevilla, porque es, no solo una recompensa a una persona, sino a la identidad de toda una familia, de una educación, que con trabajo han mantenido mis padres, y a la capacidad de una persona que siendo humilde, es una pieza fundamental en la familia Sánchez Valle.

María del Rosario, la banda está tocando en la Maestranza de Sevilla SOLO por TÍ, ya tienes los trofeos en la mano, y ahora tu gente te espera a la salida de la Puerta del Príncipe, con ramitos de romero y palmas al compás por bulerías.

Ya no pueden venir Plazas mejores, pero la calidad de tu toreo seguirá creciendo, como crece tu calidad como persona cada día. Gracias por estar siempre ahí, por tu ejemplo y tu constancia.
Cuando el Rey Don Juan Carlos I te de el premio, acuerdate de tu Virgen de la Soledad y tu Virgen de la Macarena, que siempre seguirán contigo.

GRACIAS POR SER ASÍ, Y ENHORABUENA TORERO.

lunes, 21 de febrero de 2011

UNA SIESTA DE DOCE AÑOS. (DEL PAÑAL A LA COCAÍNA)


Un artículo aconsejado por una amiga, maestra y moñiguera adoptada.

Carles Capdevila / Periodista                ( Avui , 25 de octubre 2009)

Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa.

Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca.
Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga . Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba.

Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años .

Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera.
Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema.

Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos.

Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana).
Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea 'fracaso' y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto 'problema', y que 'maestro' suela compartir titular con 'huelga'. La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso.

Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos?
Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawai están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados.

Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad.

¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía?

Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.